Cuando Dios Guarda Silencio, También Está Obrando

Hay momentos en los que oramos con todo el corazón y el cielo parece permanecer en silencio.

Esperamos una respuesta.

Una señal.

Un cambio.

Y nada parece suceder.

Pero el silencio de Dios nunca significa ausencia.

Mientras vos esperás, Él sigue trabajando.

Hay puertas que todavía no se abren porque Dios está preparando lo que hay detrás de ellas.

Hay personas que aún no llegan porque primero Él está transformando tu corazón.

Hay bendiciones que tardan porque Dios quiere entregártelas en el momento correcto.

No confundas el silencio con el abandono.

Dios nunca deja de cuidar a Sus hijos.

Él conoce el camino que vos todavía no podés ver.

Sabe exactamente cuándo intervenir y cómo hacerlo.

Confiar cuando todo va bien es sencillo.

La verdadera fe aparece cuando seguís creyendo aun sin respuestas.

Hoy quizás no entiendas lo que está pasando.

Pero un día mirarás hacia atrás y descubrirás que cada espera tenía un propósito.

Que cada demora escondía una bendición.

Y que Dios nunca dejó de obrar, aunque no pudieras verlo.

Seguí confiando.

Seguí orando.

Seguí caminando.

Porque Dios siempre está un paso adelante, preparando algo mejor de lo que imaginás.

«Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dice el Señor.»Isaías 55:8

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